Japón con niños: 12 experiencias inolvidables para toda la familia

Escrito por
Ray Bartlett, autor de Lonely Planet

20 Marzo 2025
12 min de lectura
© Kiatthaworn Khorthawornwong/Shutterstock
Planifica tu visita familiar a Japón con estas actividades ideales para los más pequeños.

No importa a dónde vayas en Japón, descubrirás que es un destino fácil, divertido y seguro para viajar con niños.

Debido a la baja tasa de natalidad del país, muchos mayores sin nietos propios estarán encantados de interactuar con los visitantes más pequeños. Aunque existen algunos lugares exclusivos para adultos, la mayoría de los hoteles, restaurantes e incluso las agencias de alquiler de coches cuentan con equipo para niños y reciben a las familias con gusto.

Si a esto le sumamos la emoción que sentirán los niños al explorar un país único, vibrante y lleno de sorpresas, el viaje será, sin duda, una experiencia inolvidable. A continuación, te dejamos nuestras mejores recomendaciones y consejos para que tu viaje familiar a Japón sea un éxito.

Imagen eliminada.

Disfrutando de los cerezos en flor. Vivvi Smak / Shutterstock © 

¿Por qué Japón es un buen destino para niños?

Japón ofrece una amplia variedad de experiencias que cautivarán a los niños, desde festivales en los que pueden ser espectadores o incluso participar, hasta museos interactivos, templos impresionantes y una gastronomía única. Aquellos que sean fanáticos de Studio Ghibli, el manga o el 'anime' probablemente ya tengan un conocimiento previo de la cultura japonesa, lo que hará que disfruten aún más del viaje.

Sin embargo, hay algunos aspectos a considerar para garantizar un viaje sin contratiempos:

  • Si se viaja con bebés o niños pequeños, es recomendable llevar (o alquilar) un cochecito ligero y compacto. Aunque el metro cuenta con ascensores, las escaleras mecánicas suelen ser estrechas y en algunas zonas hay muchas escaleras, lo que dificulta el uso de cochecitos grandes. Un modelo plegable, tipo paraguas, facilitará los desplazamientos.
  • Los restaurantes y hoteles suelen disponer de sillas altas para niños, pero hay que tener en cuenta que en Japón estos equipos pueden ser más antiguos y menos estables de lo que se está acostumbrado. Aunque siempre estarán impecablemente limpios, es recomendable usarlos con precaución.

Casi todas las áreas públicas, como estaciones de tren y aeropuertos, cuentan con baños familiares con cerradura, diseñados para facilitar el cambio de pañales o la lactancia. Aunque amamantar en público no es común en Japón, hacerlo de manera discreta bajo un chal o una manta no llamará la atención.

En general, los japoneses son bastante tolerantes con los niños ruidosos, por lo que no es necesario apresurarse a callarlos si están disfrutando o jugando con entusiasmo. Además, hay parques infantiles en numerosas plazas, complejos de apartamentos y áreas de descanso, y en la mayoría de los casos, su uso es libre y abierto al público.

Imagen eliminada.

Es probable que los niños sean bien recibidos dondequiera que se vaya en Japón. Yuji Arikawa/Getty Images © 

Dos aspectos clave a considerar al viajar con niños en Japón
  1. Las multitudes: en temporada alta, la cantidad de gente puede ser abrumadora y existe el riesgo de separarse si no se tiene precaución. Es recomendable establecer un punto de encuentro en lugares amplios como parques o templos, en caso de que alguien se extravíe. En el metro y otras áreas muy concurridas, puede ser útil llevar una mochila con correa para niños, lo que ayuda a evitar que se pierdan entre la multitud.
  2. Las rápidas conexiones de tren: los trenes en Japón son extremadamente puntuales, con horarios precisos al minuto e incluso al segundo. Las puertas se abren y cierran rápidamente para mantener el ritmo del servicio. Si estás ocupado controlando a los niños o manejando el equipaje en el último momento, podrías perder la oportunidad de subir o bajar del tren. En el peor de los casos, parte de la familia podría quedar dentro mientras otros ya descendieron.

Para evitar esto:

  • Hay que mantener un control preciso de las paradas y prepararse con anticipación.
  • Si se viaja en pareja u otro adulto, uno debe bajar primero y el otro al final, asegurándose de que los niños estén en medio.
  • Tener un plan de emergencia en caso de que alguien quede en el tren, como acordar que los niños bajen en la siguiente estación, busquen a un oficial y esperen el reencuentro.

¿Cuál es el mejor destino en Japón para niños?

Japón es un auténtico parque de diversiones para niños de todas las edades. Desde el majestuoso monte Fuji, que impresiona a cualquier viajero, hasta los castillos, templos y jardines tradicionales, el país ofrece una combinación única de historia, naturaleza y modernidad.

Los más pequeños disfrutarán explorando los estanques de peces koi que se encuentran en casi cualquier templo, probando una gran variedad de comidas curiosas y visitando los icónicos museos de Pokémon y Ghibli. Para los niños más mayores, además de estas atracciones, Tokio ofrece la posibilidad de descubrir lo mejor de la tecnología y cultura 'geek' en Akihabara, o contemplar la ciudad desde lo alto de la Tokyo Skytree.

Y esto es solo el comienzo de lo que se puede hacer: rafting en ríos, relajantes baños en onsen, templos impresionantes, senderismo y esquí en algunas de las mejores pistas de Asia. Pero lo mejor de todo es que Japón es un país seguro y extremadamente limpio, lo que convierte cualquier viaje en familia en una experiencia tranquila y disfrutable.

Imagen eliminada.

El Museo Ghibli en Tokio. ColobusYeti/Getty Images © 

Las mejores actividades en Japón con bebés y niños pequeños

Disfrutar de los cerezos en flor

Si se visita Japón en marzo o abril, merece la pena llevar al bebé o niño pequeño a un 'hanami' (observación de cerezos en flor). Cualquier ciudad importante tendrá un parque o una colina donde los cerezos Yoshino florecen en todo su esplendor. En Tokio, los mejores lugares son Ueno Park y los jardines del Palacio Imperial y en Osaka, su castillo se convierte en un espectáculo de flores rosadas.

La importancia de esta temporada es tal que Japón cuenta con un pronóstico de floración, lo que permite planear la visita en el momento ideal. La explosión de flores rosadas no solo crea un paisaje espectacular, sino que también ofrece oportunidades únicas para tomar fotos inolvidables.

Si no se puede viajar en primavera, el otoño japonés ofrece una belleza similar con la transformación de los arces rojos y dorados, un espectáculo natural igual de impresionante.

Reserva tu entrada para el Museo Ghibli

Si a los niños les gustan las películas de Studio Ghibli, visitar el Museo Ghibli en Tokio será una experiencia inolvidable. Los más pequeños podrán subirse a una versión acolchonada del famoso Nekobus, admirar ilustraciones originales y tomarse fotos con figuras de tamaño real de sus personajes favoritos. En la azotea, los visitantes encontrarán una impresionante estatua de bronce del robot de Laputa: un castillo en el cielo.

Esta visita es un deleite para cualquier admirador del cine de Hayao Miyazaki, aunque es importante tener en cuenta que solo los niños pueden trepar al Nekobus, ya que hay un límite de edad para esta actividad.

Hay que reservar con meses de anticipación, ya que las entradas se agotan rápidamente y no permiten cambios de horario ni reembolsos.

Visitar la "isla de los conejos" (Ōkunoshima)

En lugar de visitar un zoológico, una alternativa única y memorable es hacer un viaje a Ōkunoshima, conocida como la "isla de los conejos", ubicada en la región del Mar Interior de Japón. Este pequeño islote tiene una historia sorprendente: durante la Segunda Guerra Mundial, fue utilizado como base de producción de gas venenoso. Hoy, sin embargo, se ha transformado en un santuario para miles de conejos que deambulan libremente y han perdido el miedo a los humanos.

Observarlos de cerca y alimentarlos es una actividad segura y entretenida para los niños, pero es importante recordar que, aunque son amigables, siguen siendo animales salvajes. Pueden morder si se sienten amenazados, por lo que no se recomienda que los niños los toquen o intenten levantarlos.

Alimentar a los peces en jardines, parques y castillos

Los jardines japoneses, parques, castillos y museos suelen contar con estanques de 'koi' y peces dorados. Los niños pequeños seguro que disfrutarán observando a estos peces de colores moverse en el agua esperando ser alimentados. En muchos lugares se pueden comprar pequeñas porciones de comida para peces, pero si no hay, simplemente acercarse a observarlos suele ser suficiente para captar su interés. Lugares como el Pabellón Dorado y el Pabellón de Plata en Kioto tienen estanques con peces y tortugas, aunque se pueden encontrar en distintas partes del país.

Imagen eliminada.

Disfruta de una comida en familia en un restaurante con cinta transportadora. Hakase_ / Getty Images ©

Las mejores actividades en Japón con niños en edad escolar

Comer en un restaurante de 'sushi' con cinta transportadora

El sushi es un alimento básico en la gastronomía local, y verlo pasar por una cinta transportadora resulta muy divertido para los niños que ya son lo suficientemente grandes para observar y elegir solo lo que realmente van a comer. Estos restaurantes son muy comunes, por lo que puedes preguntar en la recepción de tu hotel por una buena opción cercana.

Los restaurantes de este tipo se llaman kaiten-zushi, y es fascinante ver cómo los pequeños platos desfilan por la cinta. Además del clásico nigiri de atún y salmón, es posible encontrar muchas variedades de mariscos menos comunes. La idea es tomar los que parezcan más apetitosos y probar algo nuevo.

Es importante tener en cuenta que la mayoría de los asientos tienen dispensadores individuales de agua hirviendo para preparar té. Se recomienda que los niños no los usen solos hasta que sepan manejarlos con seguridad para evitar salpicaduras.

Al finalizar la comida, la cuenta se calcula contando y clasificando los platos vacíos, que están codificados por colores según su precio. En pocos segundos, el personal del restaurante los apilará, hará el cálculo y el pago estará listo.

Subir a la noria Cosmo Clock 21 en Yokohama

Para disfrutar de una vista panorámica de la ciudad, hay que visitar Yokohama, una ciudad cercana a Tokio, y subir a la Cosmo Clock 21, una imponente noria ubicada en la zona costera. Durante el ascenso, se pueden admirar vistas espectaculares de la bahía y el paisaje urbano.

Curiosamente, esta noria fue la más alta de Japón durante un tiempo, hasta que otra en la prefectura de Shiga la superó por apenas 0,5 metros. Para recuperar el título, en Yokohama decidieron construir una base que elevó ligeramente su altura, permitiéndole seguir ostentando el récord. Al menos por ahora.

Visitar el Gran Buda Daibutsu de Kamakura

Independientemente de la espiritualidad de cada visitante, el Gran Buda de Kamakura es un sitio impresionante que vale la pena conocer y que asombra incluso a los más pequeños. Esta majestuosa estatua de cobre, de casi 13 metros, puede admirarse desde la plaza frontal, un área pavimentada y de fácil acceso para quienes llevan cochecitos.

Para los niños más curiosos, hay una experiencia adicional: es posible entrar al interior de la estatua a través de una entrada en la parte trasera. Resulta especialmente fascinante descubrir que esta imponente figura ha resistido tifones e incluso tsunamis desde el siglo XIII, lo que la convierte en un símbolo de resistencia y legado histórico.

Imagen eliminada.

Sorprende a los adolescentes con las luces brillantes y la tecnología de Akihabara en Tokio. Matteo Colombo/Getty Images ©

Las mejores actividades en Japón con preadolescentes y adolescentes

Hacer senderismo en el monte Fuji

Para los jóvenes aventureros, ascender el monte Fuji es una experiencia inolvidable, pero requiere una buena preparación. La temperatura en la cumbre es considerablemente más baja que en la base, y aunque es posible llegar en coche hasta aproximadamente la mitad del recorrido, las secciones más empinadas y exigentes comienzan a partir de ahí.

Quienes deseen ver el amanecer desde la cima deben pasar la noche en un refugio de montaña a medio camino. La vista del asahi (sol de la mañana) iluminando el paisaje hace que el esfuerzo valga la pena y convierte la travesía en una experiencia verdaderamente única.

Visitar un 'onsen'

Los 'onsen' (aguas termales) son una de las experiencias más auténticas de Japón y pueden ser especialmente relajantes para adolescentes y preadolescentes. Sin embargo, el agua suele estar a temperaturas elevadas, por lo que los niños más pequeños deben entrar con precaución. Los mejores baños termales suelen encontrarse en zonas rurales, rodeados de ríos y con el sonido de la naturaleza como fondo. No obstante, en ciudades como Tokio o Kioto también hay opciones accesibles para quienes no pueden desplazarse al campo.

Es importante saber que no se permite el uso de trajes de baño ni toallas dentro del agua, ya que la tradición del 'onsen' implica bañarse completamente desnudo. Por lo general, los baños están separados por género, aunque existen algunos onsen mixtos.

Para quienes no se sientan cómodos compartiendo un baño con desconocidos, algunos hoteles ofrecen 'kashikiriburo', baños privados que pueden reservarse por tiempo limitado (generalmente 60 minutos), permitiendo disfrutar del 'onsen' en familia o en solitario.

Explorar el distrito de Akihabara en Tokio

El tamaño de Akihabara es impresionante: calles enteras flanqueadas por rascacielos repletos de tiendas especializadas en todo tipo de productos electrónicos. Si los jóvenes buscan una cámara, un teléfono, equipo de audio o auriculares, este es el lugar ideal para encontrarlos o, al menos, para echar un vistazo a las últimas innovaciones tecnológicas, porque en Akihabara, el futuro ya es una realidad.

Visitar Hiroshima o Nagasaki

Un viaje a Hiroshima o Nagasaki deja una profunda impresión en cualquier visitante, ya que muestra no solo los horrores de la tecnología nuclear, sino también la fortaleza y el espíritu de superación de la humanidad. Aunque es un tema complejo y conmovedor, los museos de la paz en ambas ciudades, con sus estructuras icónicas y objetos históricos, sirven como recordatorios impactantes de la importancia de evitar que tragedias como estas vuelvan a ocurrir.

Si bien algunas imágenes pueden ser gráficas e incluso perturbadoras, la visita ofrece una comprensión más profunda del papel de estas ciudades en la Segunda Guerra Mundial y refuerza el valor de la paz a nivel global.

Esquiar en la espectacular nieve de Japón

Los amantes de la nieve encontrarán excelentes opciones para esquiar en lugares como Niseko, Furano o Zao Onsen, donde es fácil organizar clases para preadolescentes, adolescentes e incluso niños pequeños en cualquiera de los complejos turísticos más populares.

La diversión invernal no se limita a las pistas de esquí. También es posible hacer excursiones por campos de nieve que pueden alcanzar hasta 6 metros de profundidad o sobrevolar los extraños y fascinantes "monstruos de nieve", árboles de coníferas completamente cubiertos por nieve arrastrada por el viento hasta quedar irreconocibles. Otra experiencia imperdible es observar a los famosos monos de nieve, que disfrutan de los baños termales durante el invierno.

Consejos para planificar el viaje

El tren es una de las mejores formas de recorrer Japón. Si se planea viajar por varias regiones, hay que considerar comprar un Japan Rail Pass (JR Pass), disponible por 7, 14 o 21 días. Este pase debe adquirirse fuera de Japón y canjearse al llegar. No es económico, por lo que conviene calcular si realmente vale la pena según tu itinerario. Con el JR Pass, se pueden realizar viajes ilimitados y reservar asientos con anticipación, lo que facilita los desplazamientos en familia. Sin embargo, es importante tener en cuenta que muchos trenes urbanos y subterráneos no forman parte del sistema JR.

Los hoteles y 'ryokan' suelen ofrecer artículos de cortesía para familias. Algunos alojamientos más exclusivos prestan paraguas, cochecitos y sillas altas para niños, lo que puede ser útil para quienes viajan con bebés o niños pequeños.

Las tallas de algunos productos pueden ser más pequeñas de lo esperado. Si se tienen que comprar pañales u otros artículos para bebés, hay que tener en cuenta que los tamaños japoneses suelen ser más ajustados que los de otros países.

Algunas medicinas comunes están prohibidas en Japón. Medicamentos populares, como ciertos antihistamínicos, no están permitidos. Si el niño o el viajero sufren de alergias, es posible que se deba optar por un medicamento japonés al llegar.

Tienda

Un recorrido por más de 200 libros de viaje para descubrir todos los países del mundo.