Un viaje de cuatro días a Copenhague

Texto por
Marta Gómez Mata
Nyhavn, Copenhague, Dinamarca
LaMiaFotografia_Shutterstock

Para perderse por los monumentos y los barrios de la capital danesa

Copenhague, una ciudad de calles adoquinadas, museos, palacios, puentes y canales, es una de las capitales europeas que mejor se presta a una escapada de tres o cuatro días. Hay que reservar un fin de semana largo para disfrutar de la buena vida en esta urbe que siempre está a la vanguardia del diseño, la moda, la gastronomía y mucho más.

Gråbrødretorv, Copenhague, Dinamarca © Caroline Hadamitzky / Lonely Planet Gråbrødretorv, Copenhague, Dinamarca © Caroline Hadamitzky / Lonely Planet

¿Por qué ir a Copenhague?

Este legendario pueblo vikingo se convirtió en el s. XVII en la capital de Dinamarca y Noruega, y a partir de este momento se transformó en un importante centro regional. Algunos siglos después, Copenhague es en la actualidad una ciudad de más de 1 200 000 habitantes que se caracteriza por su cosmopolitismo, su animación, su modernidad y la cálida bienvenida con que recibe a los viajeros.

¿Cómo ir?

Hay vuelos a Copenhague desde Alicante, Barcelona, Madrid, Málaga, Sevilla, Tenerife y Valencia operados por diferentes compañías.

¿Cuándo ir?

La mejor época para ir es el verano, con más horas de luz y muchos acontecimientos y festivales al aire libre. Pero cada estación tiene su encanto: en diciembre, los mercados navideños; en otoño, los parques teñidos de rojo y dorado; y en primavera, la apertura de las atracciones al aire libre.

 

Det Kongelige Bibliotek, Copenhague, Dinamarca © Vladimir Mucibabic / Shutterstock Det Kongelige Bibliotek, Copenhague, Dinamarca © Vladimir Mucibabic / Shutterstock

¿Qué hacer el primer día en Copenhague?

Lo mejor para comenzar es apuntarse a un circuito por los canales y el puerto (este y este son buenos ejemplos) y conocer algunos de los edificios más importantes de la ciudad, como Det Kongelige Bibliotek, la biblioteca más grande de Escandinavia. Después hay que dirigirse al Rundetårn, un altísimo “rascacielos” del s. XVII que permite ver la ciudad a vista del pájaro.

A la hora de comer, lo ideal es pedir smørrebrød (pan con mantequilla) y una copita de akvavit. Luego merece la pena darse un paseo por el Barrio Latino y terminar en el Nationalmuseet y empaparse de la historia danesa.

Y para terminar el día una buena posibilidad es dirigirse al Tivoli, el segundo parque de atracciones más antiguo del mundo.

 

Roseborg Slot, Copenhague, Dinamarca © Ovidiu Lazar / 500px Roseborg Slot, Copenhague, Dinamarca © Ovidiu Lazar / 500px

Planes para el segundo día en Copenhague

Tras un buen desayuno, se visita el Rosenborg Slot, un castillo renacentista con foso y torrecillas que alberga retratos, tapices, atuendos y joyas reales. Justo al lado está Kongens Have, uno de los mejores parques de la ciudad. Desde allí se llegará hasta la majestuosa Marmorkirken, una iglesia neobarroca construida en mármol. Y muy cerca el viajero encontrará el Designmuseum Danmark, todo un templo del diseño danés.

El recorrido continúa por el Amalienborg Slot, el palacio real, que se halla junto al puerto. Y a la noche el viajero puede intentar cenar en el archifamoso y multipremiado Noma o en alguno de los restaurantes de Christianshavn, uno de los barrios más bonitos de Copenhague.

 

Christiania, Copenhague, Dinamarca © PierreAden / Getty Images Christiania, Copenhague, Dinamarca © PierreAden / Getty Images

¿Qué hacer el tercer día en Copenhague?

Puede iniciarse la jornada con una escapada a Louisiana, el impresionante museo de arte moderno a 30 km de la ciudad que cuenta con un parque de esculturas y una ladera que da al mar desde donde puede verse Suecia.

De vuelta a la capital, una buena idea es visitar Christiania, la original e inconformista ciudad libre que los okupas fundaron en 1971. Si el tiempo acompaña, es genial sentarse al sol con una cerveza y conversar con la gente.

Cuando comienza a anochecer puede visitarse Vesterbro, una zona de mataderos transformados hoy en restaurantes, bares y galerías de moda.

 

Nørrebro, Copenhague, Dinamarca © Caroline Hadamitzky / Lonely Planet Nørrebro, Copenhague, Dinamarca © Caroline Hadamitzky / Lonely Planet

Planes para el cuarto día en Copenhague

El último día comienza con una visita al Statens Museum for Kunst, la institución artística más importante del país con importantes obras de arte danés y europeo. También cabe la opción de disfrutar de la ecléctica Ny Carlsberg Glyptotek o de la asombrosa colección de arte islámico de la Davids Samling.

Cuando aparezca el hambre el viajero puede dirigirse al mercado de abastos de Copenhague porque en los puestos del Torvehallerne KBH se encontrarán delicias para degustar o comprar y llevar de vuelta a casa.

Cerca del mercado está Nørrebro, un barrio multicultural donde conviven edificios del s. XIX y muestras de arte urbano. Los estudios, las tiendas de diseño, los restaurantes de culto y los bares para trasnochar le convierten en uno de los barrios más animados de Copenhague.