Recorriendo Canadá en tren de costa a costa con VIA Rail

Texto por
Carolyn Heler, autora de Lonely Planet
Tren canadiense VIA Rail atravesando las Rocosas, Canadá
grizzles_Shutterstock

Una aventura ferroviaria que recorre Canadá 

Recorrer la variedad paisajística del segundo país más grande del mundo es toda una aventura ferroviaria. Al cruzar Canadá entre Vancouver, al oeste, y Halifax, al este, se pasa por las Rocosas cubiertas de nieve, las praderas alfombradas de flores silvestres, los bosques de Ontario y las heterogéneas metrópolis de Toronto y Montreal. Se viaja por la histórica ciudad de Quebec y las comunidades acadianas de Nuevo Brunswick, antes de llegar a Nueva Escocia y el Atlántico.

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Al ver por primera vez las Rocosas canadienses desde el Canadian, el tren insignia de VIA Rail, la compañía ferroviaria nacional de Canadá, las montañas parecen bultitos nevados muy lejanos. Poco a poco, conforme el tren se acerca, los picos se hacen más altos, con bosques de hoja perenne bajo las cumbres rocosas. Con suerte, la cima del monte Robson aparecerá entre las nubes; con sus 3954 m, es el techo de las Rocosas canadienses.

 

Monte Robson, Rocosas canadienses

Monte Robson, Rocosas © Greg and Jan Ritchie / Shutterstock

 

Paradas del tren canadiense

Para muchos viajeros, vayan desde el este o el oeste, esa primera visión de las majestuosas montañas es un hito de una aventura canadiense en tren. Pero en este largo viaje que lleva desde Vancouver, en Columbia Británica, cruzando ocho de las diez provincias de Canadá, hasta Halifax, en Nueva Escocia, el paisaje cambia cada día.

Aunque no hay ningún tren que cruce todo Canadá, es fácil organizar un viaje con tres rutas de VIA Rail para ir del Pacífico al Atlántico (o viceversa). El Canadian es el tren de mayor distancia, entre Vancouver y Toronto, con cuatro noches y tres días a bordo. Desde Toronto, varios trenes diarios surcan el transitado corredor hasta Montreal, a solo 5 horas. Allí se puede tomar el tren nocturno Ocean para terminar el viaje en Halifax.

 

Estación de tren en Jasper, Canadá

Estación de tren de Jasper © Pete Seaward / Lonely Planet

 

Hace falta más o menos una semana para hacer el viaje de corrido, pero, para ver de verdad el país, hay que bajarse al menos dos o tres días en distintos puntos del camino. Se recomienda apearse en Jasper, en el enorme parque nacional homónimo de las Rocosas, para hacer senderismo por las gargantas calizas del cañón de Maligne, navegar por el precioso lago Maligne y bañarse en las pozas termales de Miette.

En Winnipeg se pueden visitar los Forks, donde confluyen dos ríos y convergen las historias de las comunidades indígenas y los viajeros comerciantes de pieles, o visitar el barrio francófono de Saint Boniface y conocer el legado de los métis, pueblo mezcla de franceses y aborígenes canadienses.

 

Lago Maligne, Canadá

Lago Maligne © i viewfinder / Shutterstock

 

En Toronto, la ciudad más grande de Canadá, es fácil pasar una semana o más deambulando frente al lago Ontario, pedaleando por las cercanas islas de Toronto, visitando museos y galerías por toda la región y descubriendo lo más nuevo y moderno en los diversos barrios de la ciudad.

Montreal, ciudad bilingüe, tiene algunos de los mejores restaurantes del país y sus calles se animan todas las semanas con distintos festivales.

 

Bahía de Fundy, Canadá

Bahía de Fundy © Justin Foulkes / Lonely Planet

 

Se pueden dedicar un par de días a la histórica ciudad de Quebec (fundada en 1608) y luego volver a apearse en Nuevo Brunswick para ver las insólitas mareas en la bahía de Fundy o conocer la cultura acadiana de la región.

En Halifax, se recomienda pasear por las calles de la época colonial o ir a la playa para meter los pies en el Atlántico. Tras un viaje de 6400 km, es una merecida recompensa.

 

Estación de tren de Halifax, Canadá

Estación de tren de Halifax ©  sockagphoto / Shutterstock

 

Vida a bordo de un tren canadiense

Los tres trenes que llevan a través de Canadá tienen distintos servicios e instalaciones. En el Canadian, entre Vancouver y Toronto, se puede elegir entre asientos básicos y varios tipos de coche cama.

Los asientos de clase económica del Canadian son reclinables y mucho más baratos, pero al final se estará viajando sentado durante cuatro noches y tres días. Estos billetes no incluyen comidas; hay que llevarla o comprarla en el vagón bar.

 

Interior del tren, Canadá

A bordo © Marc Bruxelle / Shutterstock

 

En la clase Sleeper Plus se puede elegir entre litera o cabina. Todos los coches cama tienen baños y duchas compartidos. Las literas se convierten en asientos durante el día y por la noche son dos camas individuales, una encima de otra. Una cortina tupida, que se abrocha desde dentro, aporta intimidad. Las cabinas de la clase Sleeper Plus son para 1-4 personas, con una zona de asientos que se convierten en cama y baño privado (sin ducha). En las cabinas individuales, la cama se despliega sobre el lavabo, por lo que tal vez sea más fácil usar los baños compartidos del pasillo. El Canadian también ofrece cabinas para dos, más grandes, en clase Prestige, con lavabo y ducha privados; también tienen su propio conserje.

El Canadian viaja con sus propios chefs y el alojamiento en coche cama incluye comidas, tentempiés y bebidas no alcohólicas (el alcohol sí va incluido en clase Prestige). En el vagón restaurante, el personal distribuye a los pasajeros en mesas de cuatro, lo que fomenta la conversación. Muchos viajeros socializan en el vagón bar o se distrae en el de actividades, provisto de revistas y juegos. Los pasajeros de Sleeper Plus y Prestige también pueden disfrutar las vistas del vagón panorámico, con ventanas por arriba y todo alrededor.

 

Estación de tren de Toronto, Canadá

Estación de tren de Toronto © Marc Bruxelle / Shutterstock

 

Los trenes del corredor Toronto-Montreal tienen asientos en clase económica y ejecutiva; la última incluye comidas. Aquí no hace falta ir en coche cama.

Entre Montreal y Halifax, el Ocean tiene asientos de clase económica normales y compartimentos Sleeper Plus para dos con aseo privado; también hay compartimentos con ducha propia. Si se viaja solo, se puede reservar un compartimento para una persona. Los billetes de Sleeper Plus del Ocean incluyen comida precocinada. Los pasajeros de clase económica pueden adquirir comidas ligeras, bebidas y tentempiés.

El Canadian no tiene wifi a bordo y en algunas zonas de la ruta tal vez no haya buena cobertura de móvil. Los trenes del corredor Toronto-Montreal tienen wifi, igual que el Ocean.

 

Rocky Mountaineer, tren Canadá

Tren Rocky Mountaineer © Ric Jacyno / Shutterstock

 

Y si se quiere viajar con más lujo...

Entre Vancouver y las Rocosas, el Rocky Mountaineer, privado, ofrece circuitos de lujo que combinan viaje en tren con alojamiento y actividades en Banff, el lago Louise, Jasper y Calgary. En lugar de dormir en el tren, se pernocta en hoteles por el camino.

 

Cómo hacer realidad el viaje en de costa a costa de Canadá

El Canadian sale tres veces por semana de mayo a mediados de octubre y dos por semana el resto del año. Los trenes de Toronto a Montreal circulan 5-6 veces al día; el Ocean, tres veces por semana. Se reserva en www.viarail.ca. Consúltense en internet las ofertas de última hora.

 

Estación de tren de Quebec, Canadá

Estación de tren de Quebec © Leonid Andronov / Shutterstock

 

La mejor forma de atravesar Canadá es en un viaje de ida con muchas paradas. Se pueden hacer en Jasper, Winnipeg, Toronto, Montreal, la ciudad de Quebec, etc. Los meses cálidos de verano (jul y ago) son temporada alta, pero en septiembre y octubre las temperaturas son templadas, los sitios estarán menos llenos y los bosques se visten de colores otoñales.

Quienes visiten Canadá necesitan un pasaporte en vigor y, según la nacionalidad, también un visado o la autorización electrónica de viaje (eTA). Véase www.cic.gc.ca.

 

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